Los retos de la dirección vienen dados por los grandes cambios que se producen en el entorno global externo a la propia empresa, y por los cambios internos generados por las personas que trabajan en ella.

Por medio de la actualización de las técnicas y herramientas de las distintas áreas funcionales se estimula la capacidad de análisis de la información, tanto cuantitativa como cualitativa, necesaria para el desarrollo e implementación de estrategias.

El PDD promueve un cambio cualitativo que permite alcanzar los siguientes objetivos:



Estos objetivos para formar al directivo se pueden ordenar en tres niveles:

Qué debe saber un directivo

Los objetivos del primer nivel, SABER, se centran en la adquisición de conocimientos, técnicas, modelos y herramientas de gestión necesarios para desarrollar la dirección de empresas. Dichos conocimientos se ajustan a una serie de temas desarrollados bajo el contenido del programa.


Qué debe saber hacer

Los objetivos del segundo nivel están relacionados con la idea de SABER HACER, y se centran en torno al desarrollo de capacidades y habilidades necesarias para el buen desempeño de la profesión.

En este nivel, el programa ofrece la oportunidad de desarrollar las siguientes capacidades:

  • Definir, analizar y comprender problemas empresariales complejos.
  • Manejar adecuadamente la información.
  • Tomar decisiones en un contexto de información limitada y bajo una visión global.
  • Trabajar en equipo.
  • Motivar y orientar a las personas.
  • Mejorar el estilo participativo, la comunicación interpersonal, la creatividad y la innovación.
  • Liderar el cambio necesario.


Cómo debe ser

Los objetivos del tercer nivel tienen que ver con el SER del directivo y se relacionan con la revisión de sus actitudes y valores personales que le permitan un mejor desempeño profesional. En otras palabras, lo que el directivo debe SER para poder dirigir eficaz y eficientemente (SER como sustrato para poder HACER).

En este nivel, el Programa de Desarrollo Directivo ofrece una oportunidad para reflexionar sobre:

  • Las responsabilidades personales y sociales como directivo.
  • Los valores y actitudes ante las personas y el trabajo.
  • La actitud de servicio y el rendimiento eficaz de todos los recursos.
  • El rigor intelectual y personal en el planteamiento de problemas y soluciones.
  • La exigencia a los colaboradores y subordinados del mismo nivel y la exigencia con uno mismo.
  • El respeto hacia la persona, sus libertades y sus derechos.



    imprimir esta página