El pasado lunes 27 de abril se llevó a cabo la XXV Asamblea de Antiguos Alumnos del IEEM en la Casa de Campo de La Tahona, uno de los eventos insignia de nuestra escuela y un punto de referencia para el ámbito empresarial. La instancia reunió a más de 300 empresarios de distintos rubros, en una jornada marcada por el reencuentro, la reflexión y el networking.
Joaquín Ramos (decano del IEEM), junto con Carolina Pejo (directora de Antiguos Alumnos) y Carina Vanrell (coordinadora de Antiguos Alumnos), fueron los encargados de dar la bienvenida. Bajo el lema “Para servir, servir”, la Asamblea invitó a profundizar en el liderazgo entendido como servicio, no como concepto abstracto, sino como una práctica concreta que atraviesa decisiones y trayectorias profesionales.
La jornada se estructuró en tres partes bien definidas, que combinaron evidencia, experiencia y reflexión.
El primer bloque estuvo a cargo de Rosario González (directora ejecutiva de BOLD) y Pablo Regent (coordinador académico de BOLD), quienes presentaron una investigación inédita en Uruguay sobre gobierno corporativo, realizada en el marco del Espacio BOLD del IEEM. Basado en entrevistas a protagonistas del ámbito empresarial, el estudio analizó la dinámica entre propietarios, directores y gerentes en nuestro país. El trabajo puso sobre la mesa cómo la falta de claridad en estos roles puede impactar directamente en la productividad y competitividad de las empresas.
En la segunda parte, tres Antiguos Alumnos compartieron experiencias personales de liderazgo, atravesadas por decisiones complejas, dilemas de gestión y procesos de cambio. A través de relatos en primera persona, Santiago Castro (MBA 2022), Guillermo Laurnaga (MDES 2022) y Luis Olivera (MBA 2019), expusieron aciertos y errores, acercando al público a la realidad del ejercicio directivo y al desafío constante de liderar sirviendo.
El cierre estuvo a cargo de Alex Havard, quien vino a Uruguay para presentar su enfoque de Liderazgo Virtuoso. Su exposición puso el acento en el desarrollo del carácter y en el papel de las virtudes en la conducción, destacando especialmente la magnanimidad como motor para aspirar a la excelencia, tanto personal como en el entorno.
A lo largo de toda la jornada, la Asamblea de Antiguos Alumnos propició múltiples espacios de networking. Como en cada edición, el encuentro fue tanto un ámbito de reencuentro como una invitación a interpelar la realidad con el espíritu curioso, cuestionador y responsable, propio del IEEM.